La Corporación Surgir, con el apoyo de la FAD Juventud y la Junta de Andalucía (España), impulsa el proyecto Puntadas de Paz II, que fortalece la sociedad civil organizada en el Área Metropolitana del Valle de Aburrá hacia la construcción de una paz total e integral.
En este camino, la Corporación Surgir ha tejido una alianza sólida con la Universidad de Antioquia y con la Corporación Conciudadanía, dos instituciones reconocidas por su amplia trayectoria y experticia en procesos sociales y académicos. Gracias a esta articulación, el proyecto Puntadas de Paz II cuenta con un soporte robusto en su componente formativo y logra que los procesos desarrollados obtengan certificaciones oficiales, fortaleciendo la legitimidad y el impacto de las acciones. Esta alianza garantiza que la formación en paz y convivencia esté respaldada por entidades con experiencia comprobada, lo que amplía la incidencia del proyecto y asegura que las capacidades adquiridas por las organizaciones sociales tengan un reconocimiento institucional de alto nivel.
Corporación Surgir presenta el video Tejiendo enfoques para la convivencia del proyecto Puntadas de Paz II. Esta es una pieza audiovisual que recoge voces, experiencias y reflexiones sobre los múltiples enfoques que sostienen el proyecto Puntadas de Paz II.
Este material forma parte de una estrategia de divulgación de contenidos asociados al enfoque de construcción de una cultura de paz, que busca visibilizar prácticas comunitarias, fortalecer capacidades sociales y ampliar las voces que inciden en la convivencia democrática.
Vocerías y enfoques destacados.
El video combina narración en voz en off y testimonios en primera persona de liderazgos sociales, académicos y comunitarios. Entre ellos, Mónica Aguirre, coordinadora del proyecto, quien subraya que “la construcción de paz es una responsabilidad compartida entre todas las actorías de la ciudad, la región y el país. Por eso nos cobijan múltiples enfoques: porque la paz es plural, diversa y cotidiana”.
La perspectiva de género es presentada por Alejandra Morales, docente e investigadora del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia, quien resalta que la paz solo es posible si se transforman las desigualdades y se amplían las voces de las mujeres. Por su parte, Nelson Restrepo, director de Corporación Conciudadanía, aporta la mirada de la cultura de paz, destacando la importancia de transformar los conflictos desde la cotidianidad, con aprendizajes comunitarios y prácticas restaurativas que fortalecen la convivencia. Desde el enfoque de derechos humanos, las organizaciones participantes enfatizan que garantizar condiciones de vida digna y reducir violencias estructurales constituye el corazón de la paz positiva.
El audiovisual también abre la posibilidad de integrar voces sobre enfoques ambientales, interculturales, feminismo comunitario y pedagogías críticas, ampliando la mirada hacia las paces múltiples que enriquecen la convivencia y sostienen la construcción de una cultura de paz.
Un marco conceptual sólido.
El video se inspira en la evolución de los estudios de paz, retomando hitos fundamentales que han marcado este campo. Desde la Conflictología (1945) en el contexto de la posguerra, pasando por la Irenología (1960) que propone estudiar la paz desde la paz, hasta el Triángulo de las violencias (1980) que identifica la violencia directa, estructural y cultural. También incorpora la noción de paz positiva y maximalista, vinculada a la justicia social y la reducción de violencias físicas, estructurales y simbólicas. Finalmente, se recoge la propuesta de la paz imperfecta (Jiménez, 2022), que reconoce el conflicto como parte inherente de la vida humana y aporta la noción de las paces múltiples, enriqueciendo así la comprensión y práctica de la convivencia.
Este video es una invitación a reflexionar sobre el papel de los enfoques de género, derechos humanos y cultura de paz en la construcción de convivencia territorial, estará disponible en las plataformas digitales de Corporación Surgir y se difundirá en espacios comunitarios y académicos como herramienta pedagógica para fortalecer la cultura de paz en la ciudad.
¿De qué manera podemos fortalecer, desde nuestras organizaciones y comunidades, los enfoques de género, derechos humanos y cultura de paz para que la convivencia se convierta en una práctica cotidiana y sostenible?
